Las posadas.
Y si, de nuevo andamos por aqui, en este blog medio olvidado y que con mucha satisfaccion abri a principio de año, la verdad, ultimamente eh estado
Ya han pasado muchos años, sinceramente, en los que no vivo una posada con gran intensidad, como aquellas que vivia en mi colonia, cerca de mi cuadra, o con mis familiares. Lamentablemente, el sonido de silvatos, cuetes, villancicos y todo lo que implicaba una posada, han quedado practicamente en el olvido. No miento al decir esto, pero se que muchos opinaran lo contrario, y quizas sientan mas vivas estas tradiciones que yo, pero lo cierto es que, ya no es lo mismo de antes.
Lo eh notado desde hace poco: la gente ya no siente la misma emocion de antes, ya no llevan a sus hijos a disfrutar de un buen ponche o de romper la piñata; diganme enemigo de las nuevas tecnologias, pero hasta en una posada, las personas se la pasan viendo sus telefonos, sus smartphones y registran todo lo que estan haciendo en esa fiesta. ¿Es acaso esto una ciber-posada? O que chiste tiene publicar: Rompiendo piñatas en casa de... ó por ejemplo: ¡Que rico ponche! en casa de... etc.
Casos como estos los eh observado ultimamente, pero la verdad es que es lo que se anda viviendo actualmente. Sueno muy negativo o pesimista, pero ultimamente las posadas han perdido esa esencia, la que enamoraba a todos los vecinos y familiares y nos obligaba a reunirnos religiosamente a mediados del mes de diciembre, las fiestas eran de lo mejor. ¿Quien no recuerda haber roto una piñata? desconectarse del mundo real por unos minutos u horas, y solo concentrarte en beber ponche, o quemar cuetes con los primos, o irte corriendo con los amigos a la otra cuadra porque ahi ya habia empezado otra posada, o saquear las piñatas que aun no eran rotas en su totalidad, o hacer sonar como loco tu silvato por varias horas, sin importar que medio mundo te callara, o simplemente ir con tus abuelos, o papás a escuchar una aburrida misa para despues romper piñatas y comer tamales o atole, cosa que quizas era aburrida por no estar con tus amigos, pero que te llenaba de felicidad estar con tus abuelos y tus papás en esos momentos.
Uno y mil de esos momentos seguramente los recordaremos por muchos años; Quiza sea yo el que no sale mucho, y que no se da cuenta que estas tradiciones aun siguen presentes, quiza con menos fuerza, pero ahi seguiran por varios años mas. Y si estoy equivocado, pues no sean culeros mala onda, inviten a una posada ¿no?

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