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viernes, 21 de diciembre de 2012

Las posadas.



Y si, de nuevo andamos por aqui, en este blog medio olvidado y que con mucha satisfaccion abri a principio de año, la verdad, ultimamente eh estado ebrio, perdido ocupado en otros asuntos, que me habian hecho olvidarme de mi querido blog, pero ahora, sin pretexto me decidi a subir un tema que hace poco mencione en mi face; las posadas.

 
 
Ya han pasado muchos años, sinceramente, en los que no vivo una posada con gran intensidad, como aquellas que vivia en mi colonia, cerca de mi cuadra, o con mis familiares. Lamentablemente, el sonido de silvatos, cuetes, villancicos y todo lo que implicaba una posada, han quedado practicamente en el olvido. No miento al decir esto, pero se que muchos opinaran lo contrario, y quizas sientan mas vivas estas tradiciones que yo, pero lo cierto es que, ya no es lo mismo de antes.
Lo eh notado desde hace poco: la gente ya no siente la misma emocion de antes, ya no llevan a sus hijos a disfrutar de un buen ponche o de romper la piñata; diganme enemigo de las nuevas tecnologias, pero hasta en una posada, las personas se la pasan viendo sus telefonos, sus smartphones y registran todo lo que estan haciendo en esa fiesta. ¿Es acaso esto una ciber-posada? O que chiste tiene publicar: Rompiendo piñatas en casa de... ó por ejemplo: ¡Que rico ponche! en casa de... etc.
 
Casos como estos los eh observado ultimamente, pero la verdad es que es lo que se anda viviendo actualmente. Sueno muy negativo o pesimista, pero ultimamente las posadas han perdido esa esencia, la que enamoraba a todos los vecinos y familiares y nos obligaba a reunirnos religiosamente a mediados del mes de diciembre, las fiestas eran de lo mejor. ¿Quien no recuerda haber roto una piñata? desconectarse del mundo real por unos minutos u horas, y solo concentrarte en beber ponche, o quemar cuetes con los primos, o irte corriendo con los amigos a la otra cuadra porque ahi ya habia empezado otra posada, o saquear las piñatas que aun no eran rotas en su totalidad, o hacer sonar como loco tu silvato por varias horas, sin importar que medio mundo te callara, o simplemente ir con tus abuelos, o papás a escuchar una aburrida misa para despues romper piñatas y comer tamales o atole, cosa que quizas era aburrida por no estar con tus amigos, pero que te llenaba de felicidad estar con tus abuelos y tus papás en esos momentos.
 
Uno y mil de esos momentos seguramente los recordaremos por muchos años; Quiza sea yo el que no sale mucho, y que no se da cuenta que estas tradiciones aun siguen presentes, quiza con menos fuerza, pero ahi seguiran por varios años mas. Y si estoy equivocado, pues no sean culeros mala onda, inviten a una posada ¿no?
 
 
 

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