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lunes, 23 de julio de 2012

El verdadero lunes del cerro.

 Era mejor en el pasado...


Después de un semestre francamente cargado de trabajo, en el que las tareas eran dejadas en cantidades sumamente grandes, me atrevo a decir que por fin, por fin!! a webo!! termino el semestre. Bueno de no ser por una tarea que me dejaron hace ya varios meses no cree este blog, en el que en algunas ocasiones eh tenido la oportunidad de escribir sobre el pasado cercano de nuestras vidas, de nuestra niñez o preadolescencia, de muchas otras cosas (y las que me faltan por escribir). Sinceramente tengo esperanzas de seguir este semestre que viene aportando mas cosas a mi blog, mas recuerdos y mas anécdotas ( se vale aportar alguna) pero ahora me enfocare en hablar de lo que puntualmente sucedió hoy en oaxaca, en nuestro bello estado: La guelaguetza.

bonito baile.


Quizás no sea la mejor persona para hablar sobre el tema, ni tampoco me quiero sentir una voz autorizada para hablar sobre este tema, sabiendo de antemano mis gustos por las cosas que provienen de otros estados o países, ya sea música, comida u otras cosas (sin presumir o alardear, sinceramente) pero aun así me siento oaxaqueño, muy oaxaqueño; y no por tomar mezcal o comer chapulines ni nada de eso, sino por el simple hecho de que es el estado en el que nací, el que me regalo todo un mundo de leyendas, vivencias y experiencias que marcaron mi vida mediante sus tradiciones, costumbres, bailes y festividades. Amo esta tierra, pero me emputa me duele, ver como poco a poco nuestras tradiciones comienzan a ser olvidadas por nosotros mismos, o aprovechadas por personas que no son de estas tierras.

Los turistas son los que tienen el suficiente poder para asistir a tal evento o las familias ricas de nuestra región. Vivimos del turismo, eso es inapelable, pero aun así conozco a mucha gente (me incluyo) que no ha ido a la fiesta máxima de nuestra estado. Casi nadie repite 2 años seguidos en ir a observar esa festividad que año con año es anunciada en todo el país, acercándose al mes de julio. Los extranjeros son los que aprovechan este momento para presenciar nuestra fiesta, con sus cámaras de vídeo o celulares, graban los hechos, las representaciones, los bailes, y lo comercian al exterior. Dirán muchos que no eres oaxaqueño sino haz presenciado la guelaguetza, pero me pregunto, ¿Como quieren que la veamos, con tan altos precios? Los precios son demasiado altos, ya no es una fiesta para todos y en la que antiguamente, nadie cobraba por ira ver a las delegaciones bailar, era gratuito; (hasta donde yo se) sinceramente, maldito sistema.
Pero el colmo de los males, es que ahora el cerro, el lugar en donde se dan cita todas estas regiones a bailar, ha quedado "adornado" por el domo o techo que lo recubre. Antes desde nuestra ciudad podías observar a la gente que bailaba, pero ahora lo que se observa es una maltrecha manta que cubre aquel cerro, que durante muchos años fue y es testigo de los bailes típicos. Quizá esto ha provocado que perdamos interés por la fiesta, quizás eso hace que nuestro amor por nuestras tradiciones vaya desapareciendo poco a poco, simplemente porque la modernidad devora poco a poco a nuestra sociedad. Espero que en el futuro nuestra guelaguetza no sea trasmitida en el auditorio nacional, fuera de oaxaca, y tengamos que verla por Internet o cable. Ojala en el futuro la tradición siga existiendo al menos, como la recordamos muchos en nuestra niñez. Al menos ese, es nuestro verdadero lunes del cerro, el que vive en nuestra mente y nuestros corazones.



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